
Desde hace unas semanas hemos podido observar cómo afanados obreros han decorado nuestro pueblo con bonitas pinturas en la calzada. Supuestamente esas pinturas, o marcas viales, se destinan a la regulación tanto del tráico como del aparcamiento. No sería destacable si cumpliesen sus cometidos, pero la pregunta que nos hacemos es ¿de qué sirve decorar nuestras calles si nada se respeta, ni nadie hace nada por remediarlo?.
La regulación del tráfico y el código de la circulación en Talarrubias es famoso por su ausencia, no se respeta ni la más mínima norma, no somos cívicos, ni respetuosos, ni solidarios; en una ciudad sin ley (en cuanto a código de circulación) es absurdo invertir tiempo y dinero en semejantes acciones.
Pero, partiendo de que la culpa en origen es de los propios ciudadanos, si quien tiene que velar por su cumplimiento y respeto (llámense agentes de la autoridad, o el consistorio en último lugar) no hacen nada y miran para otro lado de poco nos sirve tan vistosa iniciativa.
Y como de muestra basta en botón, expongamos algunos botones:
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Nadie respeta en Talarrubias las zonas de aparcamiento restringido.
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Aparcamos allí donde nos beneficia a nosotros, no teniendo en cuenta si entorpecemos al resto de ciudadanos.
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Conducimos como creemos que debemos conducir, no como regulan las normas
Si esto no dejase a las claras nuestra actitud incívica pasemos a detallar casos concretos:
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Si no habéis tenido la oportunidad de asistir a un colegio de Talarrubias en las horas de entrada y/o salida os animo a que lo hagáis. Coches aparcados en paralelo, todos tenemos que aparcar en la misma puerta, aparco y dejo a los niños el tiempo necesario … los que vengan que esperen, etc.
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Avenidas principales de Talarrubias: a pesar de existir la restricción de aparcar en uno u otro lateral de la calle según la quincena, para muchos el mes no tiene quincenas, siempre aparco donde quiero.
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La doble fila: parece ser un vicio, aunque tenga sitio para aparcar 5 metros mas adelante no se puede reprimir el dejar el coche en doble fila, así conocen mi coche.
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Las obras: también existe gran afición en Talarrubias a no señalizar aquellas calles en las que hay una obra y por la cual no se puede circular. En lugar de indicarlo o restringir su acceso nos gusta la aventura de recorrer la calle y una vez sin salida tener que dar marcha atrás.
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Que los coches esperen: si alguna persona está cruzando una calle, o circula por el centro de la misma, o invade la carretera, el conductor no tiene derecho a llamar la atención al peatón, es más, se puede llevar una gran reprimenda porque quien tiene preferencia es el peatón ¿?
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Y decenas de casos similares.
Y ante ésto … ¿qué hacemos?. Los ciudadanos nada, no sabemos respetar a los demás. Pero … ¿qué hacen los encargados de rectificar esas conductas?. La respuesta está clara, mirar hacia otro lado.
Estamos en el buen camino para convertir a nuestro pueblo en un lugar intransitable. Ojala no nos tengamos que arrepentir.
